Me senté en la arena
a deleitar la vida simple
a escuchar el murmullo
del silencio
a comprender la estructura balanceada
a respetar el volar de las
aves
a sentir el aliento del viento
a traducir el lenguaje de las olas
a
compartir la luz del universo
a saciar la sed del mar
a cantarle a las estrellas
a
recibir la noche y el día
a describir lo invisible
a hacer presencia sin materia
a
desvestir cicatrices
a plantar árboles soñados
a refrescar arenas desiertas
a
colorear pinturas en blanco
a levantar muertos de tumba
a acariciar plantas
con espinas
a traspasar puertas cerradas
a aceptar la existencia.
La miré a los ojos
y me perdí en su profundidad,
por segundos me encontré
en un vacío
pero de la oscuridad sentí que venía
algo muy profundo y poderoso
dejándome sin sentido,
estabamos controlados por nuestros corazones
nuestros
movimientos no tenían razones
y de repente sentí la boca en la suya
mis manos
acariciándola
su boca era algo como algodón de azúcar...
nos tocabamos con mucha
fuerza
pero suavemente...pendientes de no hacernos daño
y la besé toda...ese
dulce algodón, ese pedazo de melón...
y llené su cuerpo con besos desde una punta
a la otra
podía oír el correr de un riachuelo
aquél lugar se quedaba sin aire
de nuestro respirar,
pero...¿Qué pasa?...
estaba yo dentro de ella
su mirada
era diferente, su semblante también...
eramos felices...ella porque se sentía llena,
completa,
y yo porque la sentía parate de mí, como un sólo ser
y sudamos de emoción...
y
aquella sensación se hacía cada vez más intensa
yo le hablaba y ella a mí
aclaramos
posiciones, sentimientos, todo aquello que nos atrae,
su cara brillaba, su piel
era fría,
pero aquello aislado ardía
y festejamos y festejamos
nada en aquél
lugar era obstáculo a nuestra concentración
no sabíamos si hacía calor, si el teléfono
sonaba, o algún carro en la calle pasaba
¿Quienes eramos?... no importa...
y
de pronto sentí que caía de un abismo muy alto.
Y el cielo se cubrió de confundibles grises,
por un lado vino una bola de onix
y
por el otro una ola de blanco,
y con su contacto un rayo de fuego
y el alarido
de un canto de trueno,
sin explicasion un llanto de Iluvia
y con rebelión un
silbido de frío,
pero con amor lavó los ojitos
que viajaban ciegos sin saber
color,
y con la energía de un niño naciendo
con la analogía de un árbol mayor,
se
andaba posando un bonito día
estimulando sentidos hasta lo interior,
y en la
rama cantando altos y bajos
constrastando el silencio ese bello son,
y en el
mismo cielo pintando un artista
todos los colores que en la paleta encontró,
y
aquél ser inocente emocionado disfruta
ese estraño fenómeno sin explicación,
como
detalles asistiendo a la ceremonia
que todo lo bueno en conjunto creó.
Y si el cielo me escucha
y si los árboles se inclinan para verme
los
colores se posan para deleitar mis ojos,
el dolor se hace placer,
el entender
el conocimiento más horrible
el querer esparcir mi energía
lo que quieran de
mi
aquí lo tengo para ustedes,
sin costo alguno
sólo abre tu ser
y en ti
estaré,
lo que quieras de mi en ti posaré
un poco para ti y un poco para otro
para
que al fin no pueda existir
aquél que entendía el saludo del sol
el frío de la
noche;
hace mil años
hablamos, eramos buenos amigos,
casi hermanos,
y
ahora de mi no te acuerdas;
anoche me visitó un extraño,
disfrutó mi nombre
me
hacía disfrutar su poder
controlar terraquios,
mirar a travéz mi cráneo,
maldad;
poderoso
como ninguno
me acuerdo como reía,
como con voz tajante asustaba,
como confundía,
como
controlaba,
espero no verlo nunca más,
o por lo menos
que su poder sobre
mi
no pueda usar;
abrir ventanas y observar
mundos,
vidas,
que tienen
que ver conmigo,
por que soy capaz de ver oler,
cantan las estrellas en coro
celestial
malodía
encantadora,
en la oscuridad se pierden
mi ojos,
llora la noche.
Caminaba la hormiga
a su rutinaria tarea
inconcientemente asistían
a la
línea que hace la brea,
llevando siempre consigo
esa aptitud natal guerrera
perturbando
el mismo presente
por lo diferente que la otra era,
y un sentimiento individual
cada
una celosamente guardaba
reprochando a las demás
por no entender cómo andaban,
y
si por casualidad
una otro camino tomaba
siempre todas al final
al mismo
nicho llegaban,
aunque parezcan iguales
todas tienen nombre propio
y una
tarea a que atender
que merece siempre elogio,
y cuándo todas al llegar
a
aquella linda morada
le dan juntas por cantar
sólo una misma tonada,
son
muchos los movimientos
difíciles de entender
y cuándo experimentan tropiezos
dejan
su rabia correr,
pero de todas maneras
al frente siguen mirándo
cámo si hubieran
nacido
con pies descalzos caminando,
canta, canta bella hormiga
que siempre
hay oídos que escuchan
mira que cada minuto es tezoro
de mutua guerra que luchan,
recuerda
que no és sólo glorificar
el mismo triunfo divino
sino hay que saber escuchar
las
melodías, canción destino.
Producto de nuestro amor
tu flor estaba abierta,
y yo volaba a tus alrededores,
me
posé sobre tí
y nos fundimos un sólo ser,
y tu cuerpo se hacía grande
y lo llevabas
dentro de tí,
y yo sentía en mí
y crecía felíz;
orgullosos de sus padres
recolectaba
lo que le gustaba
un poco de tí, un poco de mí,
y nos escuchaba curioso
de
este mundo al cual hablamos
sonreía y protestaba impaciente,
ansioso de disfrutar
y
compartir con sus padres
del mundo exterior;
recuerdo cuán difícil fue
recuerdo
como parías
nuestro hijo poesía.
No és suficiente
el Poder viajar fuera de su cuerpo,
el ser amado,
el
escuchar que le quieren,
el ser oído sin pronunciar palabra,
el poder penetrar
otros cuerpos,
como lluvia del cielo,
como exitante vuelo de pájaro
viajan
sentimientos
proclamando justicia divina
escuchando menos de lo que quiere
escuchar,
tocando apenas lo insignificante
viendo hasta el horizonte
su
olfato, su gusto, tan cortos como su nariz, su lengua,
alma que proclama justicia
divina;
es corto el caminar,
para él no és suficiente recorrer
en barco, tierra,
mente...
ancontrar un cuerpo vivir una vida y despertar en otro
¿En qué parte
de la evolución está?
lo que quiere lo consigue...
¿Será o fue algun día?
¿...?¿Alguien
podría explicarlo?
¿Poder?¿Paz?
capaz de cualquier cosa...
viajar al pasado,
presente, futuro,
ese que se ha sentado aquel día contigo
¿Quién era?¿Qué quería
decir?
¿el bien?¿al mal?
¿alguien comprende?
tan veloz, tan sublime la vida
como
un manjar que disuelve en la boca
poco a poco, deliciosa
en la próxima cena
comeré otro,
el infinito en dimenciones concluye unidad,
es él, poderoso como
ninguno
tímido, ingenuo, travieso,
conductas de la bola de fuego fría.
Luce en tus ojos tranquilidad
en tus pasos serenidad,
tu respirar pausado,
tus
movimientos precisos,
todo parece una gran armonía,
pero dentro está una brisa
furiosa,
una tormenta que de truenos y relámpagos reboza
y aquella lluvia cae
desde
las pupilas del alma,
cómo el blanco y el negro,
cómo el día y la noche,
curioso
ser
que puede hacer las dos cosas a la vez.
Las voces más altas resonaron el espacio,
estruendo arrogante sacudió la
tierra,
se podía oír el flujo misterioso,
momento esperado que débiles aterra.
El
tiempo se ha acabado,
los relojes se detienen curiosamente, eres sólo tú quien
se mueve,
nada mas que tú en este mundo.
Muerto en vida, eso es lo que
es,
castigo mayor a cualquier viviente,
dejar historia de que has pasado aunque
llamen mito lo que has dejado.
Serán resoluciones de tus reflexiones aunque
siempre habrán especulaciones,
mi amigo del alma, sé que tu has pasado por estos
caminos nos hemos encontrado.
Por el sólo hecho que sólo tú puedas andar mi alma
débil has hecho acomplejar,
déjame caminar contigo, amigo del alma
para que en
mi cuerpo exista un poco de calma.

